Marketing Digital

¿Qué es lo que se gobierna al gestionar una Marca?

La rápida expansión de las plataformas digitales, las economías creadoras y los ecosistemas participativos ha alterado fundamentalmente esta lógica gerencial

5 min de lectura

Hace algunas semanas compartí en Anáhuac Landscape el artículo Strategic Brand Governance and Creator Ecosystem Framework (SBGCEF), una propuesta para comprender cómo las organizaciones podían preservar la coherencia de sus marcas en un entorno caracterizado por plataformas digitales, economías de creadores (co-creación) y una participación cada vez más activa de múltiples actores. Profundizando y repensando sobre las implicaciones del uso de este marco estratégico surgieron nuevas preguntas y conforme se avanzó en la investigación, nos encontramos con una pregunta inesperada: ¿Qué es exactamente lo que las organizaciones intentan gobernar cuando gestionan una marca?

Resumen

La aparición de plataformas digitales, economías de creadores, inteligencia artificial y ecosistemas de grupos de interés cada vez más participativos ha transformado fundamentalmente los retos estratégicos del branding contemporáneo. En respuesta a estos cambios, se propuso previamente el Marco Estratégico de Gobernanza de Marca y Ecosistema de Creadores (SBGCEF) como un marco conceptual para entender cómo las organizaciones coordinan ecosistemas creativos distribuidos mientras se preserva la coherencia de la marca. Aunque el marco proporcionó una valiosa arquitectura de gestión, su desarrollo también reveló una cuestión teórica sin resolver: ¿qué están gobernando exactamente las organizaciones dentro de estos ecosistemas cada vez más complejos?

El presente artículo sostiene que el objetivo principal de la gobernanza estratégica no es el ecosistema en sí, sino la evolución continua de los significados de marca generados a través de las interacciones con los grupos de interés. Basándose en el SBGCEF, el artículo propone una transición conceptual de la gobernanza del ecosistema hacia la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca, reposicionando los significados de marca como el fenómeno central que requiere atención organizativa. En lugar de ver la gobernanza como la coordinación de actores únicamente, el artículo conceptualiza la gobernanza como la capacidad organizativa para influir intencionadamente en la evolución de los significados, reconociendo al mismo tiempo que las organizaciones ya no ejercen control total sobre su interpretación.

El artículo contribuye a la Estrategia de Marca al identificar un nuevo nivel de explicación que desplaza el enfoque analítico de la coordinación del ecosistema hacia la gobernanza del significado simbólico en evolución. Se establece el puente conceptual que conduce al desarrollo de la Teoría Estratégica de Gobernanza del Significado de la Marca (SBMGT), preservando la relevancia práctica del SBGCEF original.

Palabras clave: Gobernanza Estratégica de Marca; Significado de la marca; Gobernanza de marca; Ecosistemas de Co-Creación; Confianza en la marca; Capacidades organizativas; Marca Estratégica; Gestión de Grupos de Interés; Economía de los creadores; Significado de la Marca Gobernanza

El nuevo contexto del branding

La literatura tradicional sobre branding ha conceptualizado históricamente las marcas como activos estratégicos organizativos cuya identidad es diseñada, comunicada y gestionada intencionadamente por las empresas para crear un posicionamiento de mercado consistente y una ventaja competitiva a largo plazo (Aaker, 1996; Kapferer, 2012). Desde esta perspectiva, se espera que las organizaciones definan una identidad de marca coherente capaz de generar asociaciones favorables y un valor de marca sostenible entre los consumidores (Keller, 1993, 2013). Aunque estas teorías fundamentales han moldeado profundamente la Gestión Estratégica de Marca, se desarrollaron en gran medida bajo la suposición impleta de que las organizaciones mantienen una influencia sustancial sobre la construcción y comunicación de los significados de la marca.

La rápida expansión de las plataformas digitales, las economías creadoras y los ecosistemas participativos ha alterado fundamentalmente esta lógica gerencial. Los significados de marca surgen cada vez más a través de interacciones continuas entre consumidores, creadores, socios, comunidades y otros interesados, más que a través de la comunicación organizacional unilateral (Prahalad & Ramaswamy, 2004; Vargo & Lusch, 2004, 2008).

De este modo, la gestión estratégica de las marcas ha experimentado una profunda transformación durante la última década. Las tecnologías digitales, las economías de creadores, las plataformas de redes sociales, la inteligencia artificial y los cada vez más empoderados interesados han reducido progresivamente la capacidad de las organizaciones para definir, comunicar y preservar unilateralmente los significados de la marca. Las marcas ya no evolucionan exclusivamente a través de la comunicación organizacional; en cambio, surgen continuamente a través de interacciones entre consumidores, creadores, empleados, socios, comunidades, sistemas inteligentes y numerosos otros actores que participan en ecosistemas dinámicos de cocreación.

Esta transformación ha desafiado muchas de las suposiciones que sustentan los modelos tradicionales de branding. Mientras las organizaciones continúan formulando identidades de marca, posicionamiento estratégico y estrategias de comunicación, cada vez operan más en entornos donde los significados simbólicos son constantemente negociados, reforzados, disputados y reinterpretados por los participantes distribuidos. En consecuencia, la marca contemporánea requiere que las organizaciones vayan más allá de la gestión de la comunicación hacia formas más adaptativas de gobernanza estratégica.

Reconociendo estos cambios, el Marco Estratégico de Gobernanza de Marca y Ecosistema de Creadores (SBGCEF) se introdujo previamente como un modelo conceptual diseñado para explicar cómo las organizaciones podían coordinar ecosistemas de creadores preservando la coherencia estratégica de marca. El marco representó un esfuerzo inicial para organizar los procesos gerenciales necesarios para gobernar entornos de marca cada vez más descentralizados y destacó la importancia de la dirección estratégica, la orquestación del ecosistema, los mecanismos de gobernanza, la inteligencia y el aprendizaje adaptativo. (Cordero, 2026)

Sin embargo, a medida que el marco maduró conceptualmente, surgió una cuestión teórica más fundamental. Aunque el SBGCEF explicó con éxito cómo las organizaciones podían coordinar a los participantes del ecosistema, no abordó explícitamente qué intentaban gobernar finalmente las organizaciones. El marco asumía implícitamente que la gobernanza estaba dirigida a las interacciones entre ecosistemas, pero un examen más detallado sugiere que las interacciones en sí mismas no son la principal preocupación estratégica. Más bien, las organizaciones buscan influir en los significados simbólicos que surgen de esas interacciones.

Esta distinción cambia fundamentalmente el objeto de análisis. El reto central del branding contemporáneo ya no es simplemente gobernar los ecosistemas de actores, sino influir estratégicamente en la evolución continua de los significados de marca producidos dentro de esos ecosistemas.

El propósito de este artículo es, por tanto, articular esta transición conceptual. Basándose en el Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y Ecosistema de Creadores, el documento propone un cambio hacia la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca, argumentando que los significados de la marca—no los ecosistemas—constituyen el fenómeno principal que requiere una gobernanza organizativa estratégica. Al redefinir el objeto de la gobernanza, el artículo establece la base conceptual para una explicación organizativa más amplia que posteriormente culmina en la Teoría de Gobernanza del Significado Estratégico de la Marca (SBMGT).

En lugar de reemplazar el marco original, la perspectiva propuesta lo amplía identificando el fenómeno organizativo más profundo que el marco había comenzado a revelar. Al hacerlo, el artículo contribuye a la Estrategia de Marca al introducir una nueva perspectiva conceptual a través de la cual las organizaciones pueden comprender la gobernanza bajo condiciones de participación distribuida, co-creación simbólica y control gerencial limitado.

Del marco estratégico de gobernanza de marca y ecosistema de creadores hasta un nuevo programa de investigación

El Marco Estratégico de Gobernanza de Marca y Ecosistema de Creadores (SBGCEF) se desarrolló originalmente para abordar un desafío gerencial cada vez más visible: las organizaciones han ido perdiendo progresivamente la capacidad de coordinar la comunicación de marca a través de sus mecanismos jerárquicos tradicionales, mientras que al mismo tiempo dependen más de creadores, influencers, comunidades digitales, plataformas colaborativas y otros participantes externos.

Es cierto que la literatura existente sobre branding ya había reconocido la creciente importancia de la participación de los grupos de interés y la co-creación de valor. No obstante, la práctica gerencial ha revelado un dilema estratégico persistente. Aunque las organizaciones colaboran cada vez más con actores creativos descentralizados, existe relativamente poca orientación sobre cómo gobernar estos ecosistemas en expansión sin comprometer la coherencia de marca a largo plazo.

La SBGCEF respondió a este desafío proponiendo un marco integrado de gobernanza centrado en cinco capacidades organizativas: dirección estratégica, orquestación de ecosistemas, mecanismos de gobernanza, inteligencia estratégica y aprendizaje organizativo adaptativo. En conjunto, estas capacidades proporcionan a las organizaciones una arquitectura práctica para coordinar ecosistemas creativos distribuidos, manteniendo al mismo tiempo la alineación estratégica.

El Marco SBGCEF presenta un importante cambio conceptual, en el que en lugar de ver a los creadores como canales de comunicación aislados, los conceptualiza como participantes activos dentro de ecosistemas más amplios cuyas interacciones colectivamente influyeron en el desarrollo de la marca. En consecuencia, la gobernanza pasa a entenderse menos como control de la comunicación y más como la orquestación de relaciones capaces de apoyar la coherencia estratégica a largo plazo.

Sin embargo, al continuar la reflexión teórica se detectó que el marco ha abierto una agenda de investigación más amplia de la que se había anticipado inicialmente. Mientras organizaba la gobernanza de los ecosistemas de creadores, la SBGCEF expuso simultáneamente una cuestión organizativa más profunda que quedaba conceptualmente sin resolver. Específicamente, si los mecanismos de gobernanza coordinan las interacciones entre ecosistemas, ¿qué fenómeno estratégico organizativo buscan influir finalmente estas interacciones?

Esta cuestión desvió gradualmente la atención de la coordinación ecosistémica hacia los procesos simbólicos generados dentro de esos ecosistemas. Por tanto, el programa de investigación evolucionó más allá de la gobernanza de los actores para examinar la gobernanza de los significados que emergen de sus interacciones colectivas.

En lugar de representar una desviación del marco original, esta evolución debe entenderse como su extensión teórica natural. La SBGCEF organizó la arquitectura gerencial de la gobernanza de ecosistemas; El presente artículo busca explicar el fenómeno subyacente que otorga importancia estratégica a esa arquitectura.

En este sentido, el marco estratégico se ha transformado en la plataforma conceptual de la que surge una perspectiva teórica más amplia.

Brecha literaria: De actores gobernantes a significados gobernantes

La literatura contemporánea sobre branding ofrece explicaciones detalladas sobre la identidad de marca, el valor de marca, la implicación de los grupos de interés, la co-creación de valor y las capacidades organizativas dinámicas. En conjunto, estas perspectivas han avanzado sustancialmente la comprensión de cómo las marcas crean valor en entornos cada vez más participativos.

La teoría tradicional de la identidad de marca conceptualiza las marcas como activos organizativos estratégicos diseñados y gestionados intencionadamente por las empresas para comunicar una identidad coherente a audiencias externas (Aaker, 1996; Kapferer, 2012). Aunque estas perspectivas enfatizan la intencionalidad gerencial, Hatch y Schultz (2001) ampliaron significativamente esta visión argumentando que las marcas corporativas surgen a través de la alineación dinámica de la visión organizacional, la cultura y la imagen de los grupos de interés. Su contribución representó un cambio importante desde una concepción puramente gerencial de la marca hacia una comprensión más relacional de la formación de marca. No obstante, aunque su marco reconoce múltiples influencias organizativas y de partes interesadas, sigue siendo principalmente centrado en lograr la alineación más que en explicar cómo las organizaciones influyen estratégicamente en la evolución continua de los significados de la marca a través de ecosistemas descentralizados de co-creación.

A pesar de estas contribuciones significativas, la literatura sigue fragmentada respecto a una cuestión fundamental: cómo las organizaciones gobiernan estratégicamente la evolución continua de los significados de la marca una vez que estos significados se distribuyen a través de complejos ecosistemas de cocreación.

Las teorías existentes explican con éxito componentes importantes del branding contemporáneo (Aaker, 1996; Keller, 1993, 2013), sin embargo, suelen asumir que las organizaciones definen los significados a través de la identidad o que los significados surgen naturalmente a través de las interacciones con los actores implicados (Freeman, 1984). Se ha prestado relativamente poca atención a explicar las capacidades organizativas necesarias para influir intencionadamente en la trayectoria de esos significados en evolución sin asumir un control gerencial completo.

Esta omisión se ha vuelto cada vez más significativa a medida que las marcas operan en entornos caracterizados por la inteligencia artificial, la mediación algorítmica, las economías de creadores, la comunicación descentralizada y la reinterpretación simbólica continua. En tales condiciones, las organizaciones se enfrentan a un desafío estratégico que va más allá de gestionar la comunicación, coordinar a los grupos de interés o facilitar la co-creación. Deben desarrollar capacidades capaces de preservar la coherencia estratégica mientras acomodan simultáneamente la evolución distribuida del significado.

Por tanto, la principal carencia abordada por este artículo no es la ausencia de modelos de gobernanza, ni la ausencia de teorías de co-creación. Más bien, se refiere a la ausencia de una explicación conceptual que identifique los significados de la marca como el objeto principal de la gobernanza estratégica.

Al desviar la atención analítica de gobernar a los participantes del ecosistema hacia gobernar la evolución de los significados generados por esos participantes, el presente artículo propone un nuevo nivel de explicación dentro del Branding Estratégico. Esta transición conceptual establece la base intelectual para el desarrollo teórico posterior, preservando la continuidad con el Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y el Ecosistema de Creadores.

Desde la gobernanza del ecosistema hasta la gobernanza del significado de la marca

El Marco Estratégico de Gobernanza de Marca y Ecosistema de Creadores (SBGCEF) representó un avance conceptual importante al reconocer que la marca contemporánea ya no ocurre únicamente dentro de los límites organizativos. En cambio, el desarrollo de marca depende cada vez más de redes de creadores, consumidores, empleados, socios estratégicos, plataformas digitales, inteligencia artificial y numerosos otros participantes cuyas interacciones influyen colectivamente en la percepción de la marca.

Evolución del Programa
Figura 1. Evolución del Programa de Investigación: Desde la Gobernanza Estratégica de Marca y el Marco del Ecosistema de Creadores (SBGCEF) hasta la Teoría Estratégica de Gobernanza del Significado de la Marca (SBMGT). Fuente: Desarrollado por el autor

La figura 1 ilustra la evolución intelectual del programa de investigación. En lugar de representar contribuciones independientes, cada etapa se basa en la anterior. El SBGCEF proporcionó la arquitectura gerencial para gobernar los ecosistemas de creadores. La reflexión teórica continua desplazó posteriormente la atención hacia la gobernanza de los significados de marca como fenómeno organizativo central, estableciendo finalmente la base conceptual para el desarrollo de la Teoría Estratégica de Gobernanza del Significado de la Marca (SBMGT).

En esta perspectiva, la gobernanza se asoció principalmente con la coordinación de los participantes del ecosistema (Adner, 2017). Se animó a las organizaciones a establecer una dirección estratégica, orquestar relaciones colaborativas, desarrollar mecanismos de gobernanza, monitorizar la dinámica del ecosistema y adaptarse continuamente mediante el aprendizaje organizacional. Esto representó una desviación significativa respecto a los enfoques tradicionales de mando y control en la gestión de marca (Mertz et al. 2009).

Sin embargo, un examen más detallado revela que la coordinación de ecosistemas no es un objetivo. Las organizaciones no coordinan a creadores, comunidades o plataformas digitales simplemente para mejorar la colaboración (Jacobides, 2018). Más bien, coordinan estas interacciones porque las interacciones en sí mismas influyen en algo de mayor importancia estratégica: la evolución continua de los significados de la marca.

Esta distinción tiene profundas implicaciones teóricas. Los ecosistemas constituyen el entorno en el que ocurre la marca, pero no son el fenómeno principal que las organizaciones buscan influir. El objetivo estratégico no es ni el ecosistema ni sus participantes individualmente. En cambio, las organizaciones intentan preservar, reforzar, redirigir o transformar intencionadamente los significados simbólicos que surgen a través de las interacciones entre ecosistemas.

Por lo tanto, la gobernanza no debe conceptualizarse simplemente como la gestión de las relaciones con las partes interesadas. Su propósito más profundo es crear condiciones organizativas capaces de influir intencionadamente en la trayectoria de los significados en evolución, reconociendo al mismo tiempo que dichos significados permanecen socialmente construidos y, por tanto, no pueden ser completamente controlados.

Esta transición conceptual desplaza el enfoque analítico de quién participa en el ecosistema hacia lo que emerge estratégicamente de esas interacciones. En consecuencia, el presente artículo sostiene que el verdadero objetivo de la gobernanza estratégica no es el ecosistema en sí, sino los significados simbólicos que se generan continuamente en su interior.

Un nuevo objetivo organizativo de gobernanza

Identificar los significados de marca como el objeto principal de la gobernanza redefine fundamentalmente el desafío organizativo del branding contemporáneo.

Las perspectivas tradicionales de branding generalmente asumen que las organizaciones crean identidades, comunican propuestas de valor y, posteriormente, gestionan las respuestas de los grupos de interés. Aunque estos procesos siguen siendo relevantes, ya no describen adecuadamente los entornos de branding caracterizados por la participación distribuida, la mediación algorítmica, las economías de creadores y la interacción continua con los grupos de interés.

Bajo tales condiciones, los significados de marca se convierten en fenómenos organizativos dinámicos en lugar de resultados estáticos de comunicación (Weick, 1995).

Cada interacción entre los participantes del ecosistema tiene el potencial de reforzar significados existentes, desafiar interpretaciones establecidas, introducir nuevas asociaciones simbólicas o redefinir las percepciones colectivas de la marca. En consecuencia, los significados evolucionan de forma independiente de cualquier esfuerzo de comunicación organizacional (Holt, 2004).

Esta observación cambia la naturaleza misma de la gobernanza.

Las organizaciones no pueden gobernar directamente las interpretaciones de los grupos de interés porque esas interpretaciones siguen siendo un proceso inherentemente social y contextual. No obstante, las organizaciones pueden influir intencionadamente en las condiciones bajo las cuales surgen los significados desarrollando capacidades organizativas que proporcionen orientación estratégica, mecanismos de coordinación, aprendizaje adaptativo e inteligencia continua respecto a la evolución de ecosistemas.

La distinción entre control e influencia estratégica se vuelve central. El control asume previsibilidad y autoridad unilateral, mientras que la influencia estratégica reconoce la participación distribuida preservando la dirección organizativa intencionada. Este cambio también cambia el papel de la gestión, ya que los gestores ya no funcionan principalmente como controladores de la comunicación, sino que se convierten en arquitectos de condiciones organizativas que aumentan la probabilidad de que los significados en evolución se mantengan estratégicamente coherentes a lo largo del tiempo.

Por tanto, la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca debe entenderse como la capacidad organizativa para influir intencionadamente en la evolución continua de los significados de la marca sin asumir la propiedad total de su interpretación.

Esta definición amplía la perspectiva original de gobernanza al reposicionar significados —no actores— como el objeto principal de la atención estratégica organizativa.

Hacia una perspectiva basada en capacidades de la Marca Estratégica, la Gobernanza

Reconocer los significados de marca como el objeto principal de la gobernanza plantea una cuestión organizativa inmediata: ¿Qué permite a las organizaciones influir en la evolución de los significados en condiciones en las que esos significados permanecen construidos socialmente?

La respuesta no se encuentra exclusivamente en estrategias de comunicación o actividades de marketing. En cambio, requiere una perspectiva organizativa más amplia centrada en las capacidades. Desde este punto de vista, la Gobernanza del Significado Estratégico de la Marca no es un proceso de comunicación, sino un sistema de capacidad organizativa que permite a las empresas alinear continuamente la intención estratégica con las interpretaciones simbólicas en evolución generadas a través de ecosistemas de co-creación.

Esta perspectiva se basa en los conocimientos de la Teoría de las Capacidades Dinámicas mientras introduce un dominio de aplicación más especializado (Teece, 2007, 2018).

Mientras que las capacidades dinámicas explican cómo las organizaciones se adaptan a entornos competitivos cambiantes, la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca se centra específicamente en cómo las organizaciones desarrollan capacidades capaces de influir intencionadamente en los significados de la marca en evolución.

Estas capacidades van más allá de la comunicación promocional o la participación de las partes interesadas.

Incluyen la capacidad de la organización para definir la dirección estratégica del significado, orquestar interacciones entre los participantes del ecosistema y establecer principios de gobernanza que preserven coherence, interpret emerging symbolic signals through strategic intelligence, and continuously adapt governance mechanisms through organizational learning.

En conjunto, estas capacidades forman un sistema de gobernanza integrado en lugar de actividades gerenciales aisladas y, lo que es más importante, transforman la gobernanza de una función de comunicación reactiva a una capacidad estratégica proactiva.

La consecuencia práctica de esta perspectiva es significativa.

Las organizaciones que compiten dentro de economías creadoras y ecosistemas mediados digitalmente se diferenciarán cada vez más, no ejerciendo un mayor control de comunicación, sino desarrollando capacidades organizativas superiores para gobernar significados en evolución (Senge, 1990; Grant, 1996).

Por tanto, la ventaja estratégica depende menos de la consistencia del mensaje y depende más de la capacidad de la organización para mantener una evolución coherente del significado a pesar de la creciente complejidad ambiental.

Esta perspectiva basada en capacidades representa el puente conceptual entre el Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y el Ecosistema de Creadores y los desarrollos teóricos más amplios que les siguen. Aunque el marco organizó la arquitectura gerencial de la gobernanza, la perspectiva actual identifica el sistema de capacidad organizativa mediante el cual la gobernanza adquiere poder explicativo.

En lugar de concluir la discusión, esta transición conceptual abre la posibilidad de una explicación teórica más amplia capaz de integrar la gobernanza, las capacidades organizativas, la interacción con los grupos de interés y la evolución continua de los significados de la marca dentro de una perspectiva organizativa unificada.

La discusión anterior sugiere que el desafío estratégico del branding contemporáneo no puede entenderse únicamente mediante la coordinación del ecosistema o la gestión de la comunicación. En cambio, las organizaciones desarrollan capacidades de gobernanza integradas que moldean intencionadamente las condiciones bajo las cuales evolucionan los significados de la marca.

La Figura 2 resume el modelo conceptual que surge de esta discusión e ilustra la lógica organizativa que conecta la interacción del ecosistema, es decir, la evolución, las capacidades de gobernanza, la confianza en la marca y la creación estratégica de valor a largo plazo.

El Modelo conceptual
Figura 2. Modelo conceptual de la Gobernanza Estratégica de Significado de la Marca Fuente: Desarrollado por el autor.

Implicaciones teóricas

La transición conceptual propuesta en este artículo conlleva implicaciones que van más allá de la gobernanza de los ecosistemas de creadores. Al reposicionar los significados de marca como el objeto principal de la gobernanza estratégica, la discusión contribuye a una reconsideración más amplia de cómo las organizaciones crean, preservan y adaptan activos estratégicos intangibles bajo condiciones de participación distribuida.

En primer lugar, el artículo contribuye al Strategic Branding (Keller, 2013) al desplazar el enfoque analítico de la gestión de la comunicación hacia la gobernanza organizacional. Las perspectivas tradicionales de marca han enfatizado principalmente la construcción de identidad, el posicionamiento, la coherencia en la comunicación y la percepción del cliente (Aaker, 1996). Aunque estos siguen siendo fundamentales, no explican completamente cómo las organizaciones mantienen la coherencia estratégica una vez que los significados de la marca evolucionan mediante la interacción continua con los grupos de interés. La perspectiva propuesta complementa estos enfoques al introducir la gobernanza como el proceso organizativo a través del cual la evolución del significado se influye intencionadamente a lo largo del tiempo.

En segundo lugar, el artículo contribuye a la Teoría Organizacional (Weick, 1995) al redefinir la marca como una capacidad organizativa en lugar de una función únicamente de marketing. Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca requiere que las organizaciones desarrollen sistemas integrados de dirección, orquestación, inteligencia, gobernanza y aprendizaje que vayan mucho más allá de la comunicación promocional. En consecuencia, la marca pasa a estar integrada en el diseño organizativo y la toma de decisiones estratégicas, en lugar de limitarse a la ejecución de marketing.

En tercer lugar, el artículo contribuye a la creciente literatura sobre ecosistemas de co-creación al aclarar la distinción entre ecosistemas y los fenómenos estratégicos que surgen en ellos. Los ecosistemas representan el entorno a través del cual ocurren las interacciones (Mertz, et al., 2009); sin embargo, las organizaciones buscan finalmente influir en los significados simbólicos generados por esas interacciones. Esta distinción ofrece una mayor precisión conceptual respecto al papel de la gobernanza en entornos colaborativos.

En cuarto lugar, el artículo contribuye a la discusión emergente sobre la inteligencia artificial y el branding mediado digitalmente. A medida que los sistemas de IA participan cada vez más en la generación de contenidos, algoritmos de recomendación, interacciones con clientes y ecosistemas de creadores, las organizaciones se enfrentarán a nuevos retos para preservar significados coherentes de marca tanto entre actores humanos como no humanos. La gobernanza proporciona una lente conceptual inicial a través de la cual se pueden examinar estos futuros desafíos de gobernanza.

Finalmente, el artículo establece la transición intelectual hacia una perspectiva explicativa más amplia. En lugar de presentar una teoría organizacional completa, identifica los fundamentos conceptuales sobre los cuales se puede desarrollar posteriormente una explicación teórica más completa.

Discusión

La evolución de la Gobernanza Estratégica de Marca hacia la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca refleja más que un refinamiento de la terminología. Representa un cambio en la cuestión fundamental que los académicos y profesionales de la marca buscan responder.

Durante décadas, la investigación sobre branding se ha centrado en cómo las organizaciones definen identidades (Hatch & Schultz, 2001), comunican valor, construyen equidad y cultivan relaciones con los grupos de interés (Freeman, 1984). Estas contribuciones siguen siendo indispensables. Sin embargo, la creciente complejidad de los ecosistemas digitales sugiere que una cuestión adicional merece mayor atención:

¿Qué intentan gobernar exactamente las organizaciones cuando buscan preservar la coherencia estratégica a largo plazo de sus marcas?

Este artículo sostiene que la respuesta no es el ecosistema en sí. Tampoco son los interesados individuales ni los canales de comunicación. El fenómeno central es la evolución continua de los significados de la marca.

Esta distinción conceptual cambia la naturaleza de la gobernanza. La gobernanza ya no se entiende principalmente como la coordinación de actores o la administración de los procesos de comunicación (Teece, 2018). En cambio, se convierte en la capacidad organizativa para moldear intencionadamente las condiciones bajo las cuales los significados evolucionan, reconociendo al mismo tiempo que las organizaciones no pueden determinar completamente cómo se interpretarán finalmente esos significados.

Esta perspectiva también desafía las suposiciones tradicionales sobre el control gerencial. En lugar de buscar mayor autoridad sobre ecosistemas cada vez más descentralizados, las organizaciones deberían centrarse en desarrollar capacidades que permitan la influencia estratégica mediante la coherencia, el aprendizaje, la adaptación y la confianza.

Es importante destacar que esta perspectiva no disminuye la relevancia de las teorías de marca existentes. Al contrario, refuerza su importancia al situarlos dentro de un contexto organizativo más amplio. La identidad de marca, el valor de marca, la implicación de los grupos de interés, la co-creación y las capacidades dinámicas siguen siendo conceptos esenciales; Sin embargo, se interconectan a través de un desafío organizativo común: mantener una coherencia estratégica significativa dentro de entornos caracterizados por la producción simbólica distribuida.

En este sentido, Strategic Brand Meaning Governance debe entenderse no como un sustituto de las perspectivas de marca existentes, sino como una perspectiva organizativa capaz de integrarlas en torno a un enfoque explicativo común.

Conclusión

El Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y Ecosistema de Creadores representó un paso importante para entender cómo las organizaciones coordinan entornos de branding cada vez más descentralizados. Al enfatizar la orquestación de ecosistemas, los mecanismos de gobernanza, la inteligencia estratégica y el aprendizaje adaptativo, el marco proporcionó a las organizaciones una arquitectura práctica para gestionar ecosistemas colaborativos de creadores.

El presente artículo amplía esa contribución identificando el fenómeno organizativo más profundo que subyace al marco. El reto estratégico no es simplemente gobernar los ecosistemas; Está gobernando la evolución continua de los significados de marca que emergen dentro de esos ecosistemas.

Reconocer esta distinción cambia fundamentalmente el objetivo de la gobernanza estratégica. Las organizaciones ya no compiten únicamente mediante la eficacia de la comunicación o la coordinación con los grupos de interés; compiten cada vez más por su capacidad de desarrollar capacidades organizativas que influyen intencionadamente en la evolución de los significados de la marca, preservando la coherencia estratégica bajo condiciones de participación distribuida.

Por tanto, la Gobernanza Estratégica del Significado de la Marca representa una evolución en el pensamiento contemporáneo sobre la marca en lugar de una desviación de perspectivas anteriores. Preserva las ideas directivos del Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y Ecosistema de Creadores, al tiempo que reposiciona la gobernanza en torno al fenómeno simbólico que, en última instancia, determina la resiliencia, legitimidad y valor estratégico de la marca a largo plazo.

De forma más amplia, el artículo sugiere que el futuro del Strategic Branding puede depender menos de mejorar el control organizativo y más de fortalecer la capacidad de las organizaciones para gobernar las condiciones bajo las cuales surjan, evolucionan y generan confianza interpretaciones significativas con el tiempo.

Visto desde esta perspectiva, la transición propuesta en este artículo debe entenderse como la siguiente etapa de un programa de investigación en evolución. El Marco de Gobernanza Estratégica de Marca y Ecosistema de Creadores organizó la arquitectura gerencial de la gobernanza. La gobernanza identifica el fenómeno organizativo que requiere explicación. Juntos, establecen el camino conceptual hacia una teoría organizativa más amplia capaz de explicar cómo las organizaciones gobiernan estratégicamente la evolución de los significados de marca en ecosistemas de cocreación cada vez más complejos.

Por tanto, el Strategic Branding puede estar entrando en una nueva etapa teórica en la que el reto central ya no es definir qué comunican las marcas, sino entender cómo las organizaciones gobiernan estratégicamente los significados que las marcas adquieren continuamente dentro de ecosistemas cada vez más descentralizados.

Referencias

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